Melancolías

¡Sorprendente!
una mariposa yace sobre una flor
(pero no existen las flores: Han muerto)
mientras viajan juntas las nubes grises
como golondrinas en invierno.
¿A dónde se fueron los colores?
El viento grita mi nombre
hasta perder su voz (monomanía)
y la canción de la radio
me dispara sus letras inexistentes
-siento mi hecatombe-
lánguidas melancolías
¡Asesinas!
porque matándome a mi
mataron mis sueños.
¡Asesinas!
también se extingue mi voz.
Kathya M. Rodríguez
Derechos Reservados 2007

