lagoyluna

lunes, junio 30, 2008

Convocatoria para antología

CONVOCATORIA PARA LA ANTOLOGIA “LA AGONÌA DEL NIRVANA” 2008

Esta antología se convoca con el fin de unir las voces de todos los artistas (escritores, pintores, fotógrafos, dibujantes, etc.) para crearle conciencia a la humanidad sobre todos los problemas que estamos viviendo a diario no solo los Socio-políticos sino también aquellos fenómenos naturales que cada vez son más y más vidas las que cobran.

“¡Ay de este mundo! que ya no es mundo
desde que el hombre partió la Tierra
y la hizo polvo…”
Kathya M. Rodríguez

1. Dirigido a escritores/as, pintores/as, fotógrafos/as y dibujantes sin importar la edad ni el lugar de residencia, cada participante podrá elegir el género a concursar,
en forma independiente pudiendo hacerlo en más de uno si lo desea. Los escrito deben ser enviados en español.

2. La temática de la antología es de tipo social y será en su totalidad dedicada a los agravios que están sufriendo nuestros continentes día a día. (Pobreza, desigualdad, militarismo, catástrofes naturales, etc.)

3. La inscripción es gratuita desde el 15/06/08 hasta el 15/08/08.

4. La información para las obras es la siguiente:
Pinturas, Dibujos (de 3 hasta 5) enviar foto tamaños 13 x 18 cm. mínimo y 18 x 25 cm. el máximo; para fotografía, Ídem. Poesía: 8 de las cuales se publicarán 5 (máx. 40 líneas, cada una).Narrativas: enviar hasta 3 con un máx. 300 líneas cada una.

5. Los trabajos deben ser enviados por e-mail a la dirección kmrpty@hotmail.com junto a una pequeña biografía del autor resumida en máximo 8 líneas.

6. Los trabajos con errores ortográficos no serán tomados en cuenta.

7. El proceso de selección de los trabajos a ser publicados estará a cargo de escritores, fotógrafos y pintores profesionales.

8. La participación en esta antología significa la aceptación de las bases.


jueves, junio 05, 2008

Es tu nombre mi poesía


Qué será esta sensación tan indescriptible
que marea, envenena, sulfura y atosiga
el alma.
¡No la reconozco!
¡No me pertenece!
se mezcla agridulce empapando
mis párpados de tus fragmentos.
Entre vidrios rotos, sangran mis pupilas.
Nunca antes la he sentido debatirse
entre la vida y la muerte por tu nombre
como ahora, aquí,
en lo profundo de lo profundo.
Es tan misteriosa como la incertidumbre
de reconocer tu rostro entre máscaras
y acertar con el grito exacto
de aullidos esparcidos en el viento.
Es el devenir entre verdades y fantasías.
La tiniebla desconocida de tu ruta y origen,
de tu presente y tu historia,
de mi.
Sí, tan indescriptible y extraña.
Es tu nombre mi poesía.

Kathya M. Rodríguez
Derechos Reservados 2008

jueves, abril 03, 2008

¿Me hicieron o permití que me hicieran?



Hace poco estaba conversando con una persona de mucho conocimiento en el campo espiritual quien escuchaba atentamente mis quejas sobre situaciones que me habían pasado últimamente con otras personas y que bajo ningún punto de vista encontraba razones lógicas a sus actitudes y aptitudes.

Cuando terminé de hablar, aquella persona me miró fijamente por unos minutos sin decir una sola palabra, luego, se sonrió y muy serenamente me dijo: “Estás equivocada. Que fácil es para el ser humano culpar a otros de nuestros errores pero cuán difícil es asumirlos como responsabilidad propia, que fácil es, tan fácil como decir: “Me hicieron” sin razonar que: “Permití que me hicieran”.

¡Oh por Dios cuanta verdad!

Siempre buscamos la forma de justificar nuestros errores culpando a otros e ignorando que el engañarse nos empobrece el espíritu y nos lleva rumbo a la infelicidad.

El mal crece, se desarrolla y fortifica dentro de nosotros mismos, por lo tanto, no importa cuántas veces cambiemos de amigos, de pareja, de país o residencia, siempre caeremos en los mismos errores si no cambiamos y crecemos espiritualmente para protegernos de la mediocridad que nos rodea.

Por lo general el ser humano nunca busca razones para ser feliz pero sí nos empeñamos en encontrar aquellas que nos hieren, que nos mortifican para compadecernos de nosotros mismos, entonces, ¿A quién le debemos nuestra infelicidad?.

Quien por lo general tiene la culpa no son los demás que nos “hacen” sino nosotros mismos por “permitir que nos hagan” porque nada puede afectarnos de ninguna forma si no lo aceptamos y permitimos previamente. Desde ahora cúlpate a ti mismo de aquellas cosas negativas que te suceden porque los demás solo se aprovechan de ese momento.

¿Cómo si yo soy buena persona me pasan estas cosas?, ¿Por qué sí yo amaba tanto a esa persona me dejó?, ¿Cómo si era mi amigo o amiga me traicionó?. Estas preguntas nos las hacemos a diario pero nadie se pregunta: ¿En qué momento permití que esas cosas me sucedieran?.

Cuando un jefe te grita, cuando tu pareja te es infiel, cuando un amigo te traiciona, cuando te faltan el respeto o cuando caes en chismes entre miles de cosas más, NO SON LOS DEMÁS los culpables somos nosotros mismos que de alguna manera le abrimos la puerta a estas situaciones.

Cuánto te ames, te amarán los otros. Nunca renuncies a tu amor propio.

De ahora en adelante fíjate bien como te brindas a los demás para que no permitas que te hagan aquello que no serás capaz de aceptar.

Kathya M. Rodríguez
Derechos Reservados 2007

lunes, marzo 31, 2008

No me digas adiós



No me digas adiós anhelando mi regreso
si con fuerza grita y grita y grita el corazón
más yo no te olvido aún cuando me alejo
cargado de canciones,
de poesías,
de amores y fantasías,
desatinos y dolor:
Tu recuerdo.

Kathya M. Rodríguez
Derechos reservados 2007
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